
PALACIO DOMECQ. JEREZ DE LA FRONTERA PINTURA SEVILLANA. SIGLO XVII

MONASTERIO LA RÁBIDA, HUELVA. VÁZQUEZ DÍAZ,1920

PARTICULAR,PANTOJA DE LA CRUZ, SIGLO XV

IGLESIA DEL CARMEN. OBISPADO.CÁDIZ DOMINGO MARTÍNEZ, SIGLO XVIII
Cuando adquirimos el compromiso de conservar una pintura, nuestro objetivo principal es velar por la preservación de la pieza, aplicando todos nuestros medios y conocimientos para cumplir con los criterios y requisitos del Proyecto Coremans, tratado que seguimos y respetamos fielmente.
El objetivo es siempre claro: conservar la identidad original de la pintura sin borrar las huellas de su historia.
Toda restauración comienza con un conocimiento profundo de la obra. Antes de intervenir, es fundamental comprenderla, estudiarla y escuchar lo que sus materiales y su historia nos cuentan. En esta fase realizamos estudios multidisciplinares que incluyen la investigación histórico-artística, además de pruebas científicas como luz ultravioleta, radiografías y registros fotográficos. El resultado de este análisis nos permite establecer un diagnóstico certero de las patologías y definir una propuesta de intervención personalizada, ajustada a las necesidades reales de cada pieza.
Cada intervención se aborda desde el máximo respeto hacia la obra original. Nuestro objetivo es conservar, nunca transformar. Durante el proceso se aplican tratamientos específicos orientados a estabilizar los materiales, frenar el deterioro y recuperar la lectura estética sin alterar la autenticidad de la pieza. Combinamos técnicas tradicionales con métodos científicos actuales, buscando siempre la precisión, la reversibilidad y la fidelidad al espíritu de la obra.
El resultado final es una obra consolidada y estable, que mantiene su valor histórico, artístico y devocional. Cada restauración devuelve a la pieza su integridad y su presencia original, respetando las huellas del tiempo, que forman parte de su historia y de su verdad. La satisfacción de ver una obra recuperada, lista para volver a su entorno o al encuentro con el espectador, es el mayor reconocimiento a un proceso basado en la investigación, la técnica y la sensibilidad hacia el patrimonio.
La conservación preventiva es una parte esencial del trabajo. Una vez finalizada la intervención, la pieza necesita un entorno estable y cuidados constantes que garanticen su durabilidad. Desde nuestro taller ofrecemos asesoramiento sobre las condiciones ambientales adecuadas — temperatura, humedad e iluminación— , así como recomendaciones para su manipulación, limpieza y exposición. El mantenimiento periódico permite detectar a tiempo cualquier alteración y asegurar que la obra se mantenga en óptimo estado de conservación. Conservar es, en definitiva, prolongar la vida de la obra y preservar su valor histórico, artístico y espiritual para las generaciones futuras.
Cada obra pictórica encierra siglos de historia, sensibilidad y técnica. En mi estudio, la restauración comienza con un análisis minucioso, tanto visual como técnico, para entender las alteraciones sufridas por la pintura: oxidaciones, deformaciones, grietas, suciedad o pérdidas de capa pictórica.
Utilizo herramientas de precisión, microscopía y luz controlada para trabajar incluso los detalles más minúsculos. Desde la limpieza mecánica con bisturí bajo lupa, hasta la reintegración cromática con pinceles finísimos, todo el proceso se realiza con materiales reversibles y técnicas respetuosas con la obra original.
Cuando la intervención requiere desplazamiento, como en el caso de retablos murales o grandes lienzos, habilito talleres de campaña en el lugar. Trabajo a diferentes escalas, ya sea una pequeña pintura devocional sobre metal o un gran óleo sobre lienzo del siglo XVI. Cada una requiere una aproximación distinta, pero todas merecen el mismo cuidado y compromiso con su historia.
No todas las pinturas son iguales, ni todas se restauran del mismo modo. A lo largo de mi trayectoria he intervenido obras sobre una amplia variedad de soportes, como lienzo, tabla, metal, cobre, muro o yeserías decoradas.
Cada uno de ellos presenta particularidades técnicas, materiales y patologías propias que exigen soluciones adaptadas y tratamientos específicos.
La pintura sobre lienzo, por ejemplo, es una de las más comunes pero también de las más delicadas. Con el paso del tiempo, el tejido puede perder tensión, presentar deformaciones, roturas o sufrir alteraciones en la capa pictórica debido a barnices oxidados o intervenciones anteriores. En estos casos, aplico técnicas de reentelado, tensado, limpieza química o mecánica, consolidación de estratos y reintegración cromática con criterios reversibles y respetuosos con la obra original.
En las pinturas realizadas sobre soportes metálicos, como el cobre o el hierro, habituales en los siglos XVI y XVII, el principal reto es la oxidación del material base, que puede generar levantamientos y pérdidas en la película pictórica. Estos trabajos requieren una limpieza extremadamente controlada, la aplicación de tratamientos antioxidantes y adhesivos adecuados para fijar la capa pictórica al soporte sin alterar su aspecto ni sus valores materiales.
Las pinturas sobre tabla plantean patologías distintas, especialmente relacionadas con la estabilidad dimensional del soporte. La madera puede sufrir alabeos, contracciones o fracturas, y es habitual encontrar capas pictóricas cuarteadas o desprendidas. En estos casos, realizo estabilizaciones estructurales, fijación de capas, tratamientos de reintegración y, cuando es necesario, la reintegración volumétrica o el injerto de zonas perdidas.
En la pintura mural, la intervención se complica al tratarse de obras integradas en la arquitectura. He trabajado sobre frescos, temple al huevo y técnicas mixtas, en iglesias y espacios patrimoniales donde las obras presentaban grietas, descorches, eflorescencias salinas o incluso zonas desprendidas. En estos proyectos, estudio los materiales originales del muro, aplico consolidantes adecuados y realizo reintegraciones discretas que permiten recuperar la lectura visual sin alterar el carácter histórico del espacio.
También he restaurado yeserías decoradas, donde conviven volumen, relieve y policromía. En estos casos, el tratamiento debe ser extremadamente delicado para no alterar la textura original. Requiere estabilizar el soporte, fijar la capa decorativa y tratar las zonas deterioradas con técnicas de limpieza por capas, reintegración cromática y, cuando corresponde, reintegración volumétrica reversible.
En todos los casos, mi método de trabajo parte de un diagnóstico completo y un plan de intervención detallado, documentando cada fase con rigor técnico y sensibilidad artística.
Cada obra de arte tiene una historia única que debe ser preservada y respetada. Con formación en la prestigiosa escuela de Conservación y restauración de Madrid, creada por el Instituto Central de Conservación, cuento con una trayectoria ininterrumpida de más 35 años de experiencia en la restauración y conservación de esculturas, retablos, pinturas y patrimonio histórico, me especializo en aplicar técnicas precisas y respetuosas que mantienen la autenticidad de los materiales originales.
Mi compromiso es ofrecerte intervenciones de alta calidad que no solo restauren, sino que devuelvan el esplendor y la integridad de cada pieza. Cada obra, sea de gran valor histórico o emocional, merece ser preservada para las generaciones futuras, y mi labor se enfoca en garantizar una intervención personalizada, única para su obra y duradera para los herederos futuros.
Si deseas una restauración profesional para tu obra de arte, contacta conmigo hoy mismo. Te ofreceré un asesoramiento individualizado para asegurar que tu legado artístico se conserve de la mejor manera posible.
Muchos años de experiencia en restauración de obras de arte con el inmenso saber y guía recibidos en su formación por uno de los restauradores más importantes que ha tenido el Instituto de Conservación y Restauración de Madrid como fue su padre, el señor José Barbero Gor, avalan la ahora ya larga trayectoria y profesionalidad de Mari Paz Barbero. Su restauración de la obra del escultor barroco Salzillo (incluído su belén) del Museo Salzillo de Murcia, las múltiples restauraciones de obras del barroco español, su reciente restauración del mascarón de proa del barco escuela Juan Sebastián Elcano, son algunos ejemplos de grandes obras restauradas con exquisito respeto a sus autores y con extrema sensibilidad. Mari Paz Barbero es un valor seguro y fiable en el mundo de la restauración artística en España, México, y otros países del mundo. Felicidades!
Conservación y restauración de esculturas, retablos y pinturas con rigor, respeto y precisión. Recupero el alma del patrimonio artístico, preservando su historia para el futuro.
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